IMPRESCINDIBLE NEPAL
Nepal es un país verdaderamente místico. Mágica atracción que la verdad no sé ni como describirla. Desde que puse un pie en Katmandú sabía que me iba a llevar muy buena sensación de allí.
Por todos es sabido que Nepal es famosa por los montes del himalaya, en la que se encuentra el Everest, el monte más alto el mundo. Se ubica entre la India y el Tibet.
Desde el avión, como estaba el tiempo bueno y no había penas nubes, teníamos unas impresionantes vistas de los montes.
Fui justamente un año después del trágico terremoto del 2015 que devastó el país entero. Provocó más de 9000 y dejó al país entero sin apenas recursos con lo que provocó una crisis humanitaria siendo un total de 9,5 millones de personas con necesidad de asistencia humanitaria.
Se podía ver edificios totalmente derrumbados y grietas por todos lados.
Katmandú, la capital de Nepal también se vio muy afectada, entre ellos la plaza de basantapur, el templo Manakamana y la torre Dharahara.
Aún con los templos en plena reconstrucción, se puede ver la grandeza de estos.
En este post os hablaré de la imprescindible Nepal.
Qué ver y hacer en Nepal
Antes que nada para que no te asustes, ve haciéndote a la idea que verás ratas y muchas.
Tanto Nepal como India al ser países prácticamente hinduistas hacen todo tipo de ofrendas (con comida) y estas pues llegan al estado de putrefacción con lo cuál invita a todo tipos de roedores para darse un festín.
Uno de los días estaba comiendo en un restaurante muy bonito, con las columnas de madera y con unos detalles preciosos. Cuando empiezo a escuchar un ruido tipo, como el agua que corre por las tuberías y por varios minutos ese era mi pensamiento, hasta que empecé a escuchar los ese típico chirrío o grito que suelen hacer!!
Madre mía lo que me entró por el cuerpo al ver a varias de ellas como hablando entre ellas y creedme que para nada se me vino la imagen de la peli de ratatouille todo tiernas y bonitas, así limpitas y con la nariz rosita…Eran del porte de un gato y muy muy sucia…bueno sigo mejor con la rutita por Nepal 😂
Plaza Durbar
Es imposible poder hacerte una foto sin que al menos salgan 200 personas por detrás, pero quitando este pequeño detalle, no podrás dejar de mirar a todos lados y sobre todo observar cada detalle de la arquitectura de los templos.
Son un conjunto de plazas interconectadas entre sí, de ahí a la multitud de gente que os encontrareis a cualquier hora del día, a parte también que es una ciudad un poco caótica.
Se sitúa justo en frente al antiguo palacio real que originalmente se encontraba en la plaza Dattaraya y más tarde pasó a trasladarse a la plaza Durbar.
Hanuman Dhoka
El palacio Real fue parcialmente dañado por el terremoto del 2015, aún así sigue siendo muy visitado por los turistas.
La puerta da entrada al palacio y su nombre se debe al Dios Mono (hanuman) que está representado en la puerta.
Casa templo- Kumari
Caminaremos por la calle friki donde antiguamente se relajaban y frecuentaban los hippies para visitar a la niña kumari.
La diosa viviente, kumari que significa “inocente,virgen,puro”.
Durante siglos los hindúes y los budistas del valle de Katmandú han adorado a estas niñas a las que creen que poseídas por la diosa hindú Taleju.
La vida tan dura que les espera a estas niñas, porque su reinado es muy corto y a parte debe seguir unas reglas. Algunas son elegidas a una edad muy temprana, sobre los 4 o 5 años hasta que le llegue su primera menstruación.
Sacerdotes tanto budistas como hinduistas certifican que la elegida tiene los 32 lachhins, atributos físicos y psicológicos, como buda.
- Las que son elegidas debe ser perfectas y tener un corazón y alma pura.
- No se les permite ir a la escuela y sólo se pueden comunicar con unos pocos elegidos
- No pueden caminar fuera del recinto donde reside
- Deben permanecer inmóvil durante horas mientras bendicen al pueblo.
- La kumari real (la de Katmandú) debe tener un zodiaco igual al del presidente de la república para así asegurar la buenaventura del país.
Gran estupa de Swayambunath
Conocido como el templo de los monos, es un templo ubicado en lo alto de la colina en el valle de Katmandú. Su ubicación sacra, sobre una colina, se decidió hace 2500 años, mucho antes del advenimiento del budismo en Nepal.
La estupa tiene pintados los ojos de buda por los cuatro costados y unas cejas pintadas, en la que representa la sabiduría y la comprensión.
Antes de llegar a la estupa debemos subir unas escaleras, 365 peldaños nada más y nada menos pero merecerá la pena, a parte de las vistas por el ambiente que se respira arriba.
Una vez arriba se rodea la estupa en el sentido de las agujas del reloj y una vez que la vas rodeando vas haciendo girar los molinillos o ruedas de oración. En el interior de estos molinillos hay un papel con las oraciones o mantras, el más conocido como mantra Om Mani Padme Hum.
Los budistas los hacen girar como oración y por qué creen que se acumula sabiduría y purifica el karma malo y acumula energía positiva. Hay que girarlos en sentido de las agujas del reloj, ya que es la misma dirección en las que están escritas las mantras en el pergamino.
Patan
Recorre la vieja ciudad sin prisas. Encontraras menos bullicio que en la plaza Durbar de Katmandú y en la que tan sólo cuesta entrar 250 rupias (2€), una identificación que te cuelgas al cuello y así podrás moverte sin problemas.
Es considerada patrimonio de la Humanidad por la unesco, ya que hay unos 1200 templos en Patan.
Para mi gusto de las 3 plazas Durbar, la de patan sin duda alguna es la más bonita y tranquila.
Templo Taleju
Es uno de los más importantes de Patán.
En el centro de todo se encuentra la estatua de Yogendra Malla, una estatua en forma de cobra. La mayor densidad de templos se encuentra alrededor de esta estatua.
Cerca de la plaza hay varios mercados, recórrelos y observa el colorido de estos.







