Qué ver y hacer en Tanzania
Hace mucho tiempo que quería realizar un voluntariado o algo relacionado con la cooperación y dar mi granito de arena por poco que fuese. Estuve viendo y buscando durante un tiempo la forma de poder hacerlo y pudiendo compaginarlo con mi trabajo claro. En este artículo de qué ver y hacer en Tanzania os cuento todo lo que hice.
Pues llegó el momento oportuno de poder hacerlo. Fueron meses de dudas e incertidumbre debido al covid y a no saber si cerraría o no la frontera con Tanzania o Kenia. Y Dios oyó mis suplicas y pude viajar sin problema alguno.
Esta experiencia os la recomiendo 100%, si tenéis dudas o queréis saber más escribirme por privado a mi correo que os responderé sin problema alguno.
Hay muchas organizaciones que se dedican a esto o si quieres también puedes hacerlo por tu cuenta y llevar bien organizado el viaje.
La moneda es el chelín tanzano, equivale a 1€ a 2.810 chelines.
Sólo se puede viajar a Tanzania con un visado válido. Desde el 2018 se puede solicitar electrónicamente. Esto te ahorrará mucho tiempo de espera en el aeropuerto porque ellos van a su ritmo pole pole (poco a poco). Eso sí el precio online es de 80€, nosotros sacamos dólares sólo para pagar el visado, que costaba en el aeropuerto 50$, que al cambio en euros son unos 45€.
Para viajar a Tanzania es obligatoria la vacuna de la fiebre amarilla. Hay que pedir cita en el centro Internacional de vacunas de tu ciudad unos 15 días antes de comenzar el viaje. El precio es de 20€.
Las demás vacunas recomendadas, tétanos y hepatitis.
A parte, hay que tomarse pastillas para la fiebre tifoidea, que te la puede recetar tu médico de cabecera para que te salga más barato, unos 3€ y sin receta 18€.
Y por último las pastillas para la malaria, una pastilla al día un día antes de comenzar el viaje hasta 1 semana después de la finalización de este. Con receta unos 3€ y sin receta 20€ la caja (vienen 12 pastillas). A mi no me dio ningún tipo de reacción.
Llevar crema solar con protección alta porque allí te achicharras.
Solicita una tarjeta revolut para que no pagues comisiones por sacar dinero en efectivo.
Mto wa Mbu
Mto wa Mbu este fue nuestro alojamiento base y desde el cual nos moveríamos tanto para ir a los safaris como para recorrer varias zonas. Se encuentra muy cerca del Parque nacional del lago Manyara y tiene una población de alrededor de 5000 personas.
Al ritmo Pole Pole (sin prisas en Swahili) vamos conociendo los alrededores y adentrándonos en la cultura tanzana. Con cada paso te irá sorprendiendo, sus tribus, mercados, arquitectura, plantaciones, todo un mundo nuevo.
El primer día lo dedicamos, a conocer el mercado y a realizar alguna que otra compra. Aquí tenéis que usar vuestras técnicas de regateo para comprar, del precio que os digan siempre se pueda quedar menos de la mitad, así que manos a la obra.



El mercado tenía de todo, tanto de tipo souvenirs, ( figuras de maderas, pulseritas, camisetas etc ) como de alimentos. Tenía algo de hambre y aproveché y compré un coco que tan amablemente me lo cortó una señora que me pareció guapísima y aproveché y me saqué una foto con ella. Que gente tan simpática y servicial.
En cuanto a su alimentación, básicamente su dieta es a base de arroz, tortitas de maíz, frijoles, tortilla de patata (sí aluciné cuando la vi) y carne estofada (obviamente de ternera).
Hay varios puestos de café a pie de carretera que está muy bueno. Si podéis pararos a tomar café y observar el tránsito de la carretera. Veréis tanto a los masáis con el ganado, como a los tanzanos con sus bicicletas cargadas de plátanos o a los niños volver del cole.
Para moveros podéis alquilar bicicletas, coger vallallis (tuktuk) o en moto con el conductor conduciendo claro está.
La carrera tanto en vallalli como en moto suele costar menos de 2€.
Podéis hacer una ruta guiada en bici en el que os explicaran los tipos de plantación, tanto de los plátanos y las distintas variedades de estos, como fabrican la cerveza de plátano y las plantaciones de arroz.
Nos explica el guía como se desarrolla el ciclo de la platanera. Cada diez meses crece una única flor del árbol (no tenía ni idea que la platanera tenía una flor) del cuál saldrá los plátanos. Una vez se recoge los plátanos el árbol madre se tala a la mitad y toda la cantidad del agua que tenía ese árbol irá a un tallo que nacerá justo al lado del árbol madre. Este proceso se repetirá continuamente, por cada árbol madre que se tale aparecerá otro al lado y se repite el proceso de 10 meses de crecimiento.
Al pasar por las plantaciones observo que hay muchas zonas que están los árboles caídos como si hubiese pasado una apisonadora, nuestro guía nos comenta que al estar al lado el Parque nacional de Manyara hay muchos hipopótamos y elefantes que por la noche salen a buscar alimentos, ¡¡de ahí al destrozo…OH MY GOD!!Una técnica que usan los tanzanos en caso de encontrarse con un hipo, es correr en zigzag ya que el hipo solo corre de frente! Muy tranquilizador, sí…
También nos explican y nos dan a probar la cerveza de maíz y de plátano. Nada parecido a una Alhambra o una estrella Galicia por supuesto, caliente, de color marrón y con grumos de la cual soltaba de vez en cuando burbujas debido a la fermentación.
Sin duda alguna me quedo con la Jack fruit, es la fruta más grande del mundo y es de color verde por dentro amarillo similar al mango, con un sabor muy dulce, no puedes parar de comerlo.




Todos los días a la tarde aprovechamos para acercarnos al cole y jugar con los niños o ayudar en cualquier tarea que nos necesiten.
Son tan felices con tan poco y que manera de llenarme el alma de paz y felicidad.
Si quieres hacer un día de senderismo y pegarte al final del trayecto que acabarás sudando la gota gorda un buen bañito, sin duda alguna no puedes dejar de ir a la Miwaleni Waterfall. Una cascada espectacular y todo el entorno hasta llegar allí a través de plantaciones de plátanos, es una gozada.
Nosotros fuimos en moto (éramos 3 por moto), y los días anteriores había caído una tromba de agua que estaba todos los caminos con charcos de bastante profundidad y todo lleno de barro.
Los conductores de las motos hicieron maravillas para poder llevarnos porque otro conductor menos experimentado y jamás habríamos llegado sin antes caernos mil veces.
Fue un subidón de adrenalina sin duda alguna, porque había charcos q ¡cubrían hasta los pies!
A mí que me gustan bastante las motos iba tranquila porque se veía que mi conductor controlaba bastante. De hecho me pasé todo el camino grabando con el móvil.
El último día que pasábamos en Tanzania para irnos seguidamente a las islas de Pemba y Zanzibar, pasamos un par de horas en un lugar idílico cerca de moshi.
El camino es horrible y se hace algo pesado, pero si no tienes que desviarte mucho merece la pena y puedes pegarte un bañito en un sitio tan espectacular.
La entrada son 3€ y puedes estar el tiempo que quieras. También alquilan flotadores por 2€ y tiene un puesto de comidas y bebidas justo al lado.
Como os he dicho al principio del post, es un viaje muy enriquecedor y que os marcan muchísimo. Os animo de corazón a que lo hagáis y no dudéis en escribirme con cualquier duda o preguntas que tengáis.
